Nuestra defensa nace de la relación con la tierra, el agua y los bienes comunes, y se sostiene en saberes y prácticas que han sido históricamente invisibilizadas y despojadas.

Desde los Andes, la Amazonía y la costa, nuestras luchas se entrelazan con el cuidado cotidiano, la organización comunitaria y la transmisión de conocimientos. En contextos de patriarcado, colonialismo y racismo, enfrentamos violencias específicas que buscan disciplinar nuestros cuerpos, deslegitimar nuestras voces y fragmentar nuestros liderazgos.

Por ello, exigimos respuestas estatales que respeten nuestras formas de vida, incorporen un enfoque de género e intercultural, y garanticen nuestro derecho a existir y defender la vida desde nuestros propios territorios.

Respiramos aire contaminado, cultivamos en tierras contaminadas, consumimos agua con metales pesados… como mujer y madre, cada día al preparar los alimentos me pregunto: ¿estoy alimentando o envenenando a mi familia?

Defensora de Espinar, II Encuentro Nacional 2022

¿Cuál es el delito que cometen los defensores y defensoras para ser asesinados/das? Nosotros defendemos la vida, garantizando la existencia de la humanidad, desde el respeto de la naturaleza. ¡Ni un muerto más de defensores de derechos humanos!

Defensora de Loreto, III Encuentro Nacional 2025

Todos los defensores necesitamos acompañamiento psicológico, por las pérdidas que vivimos, por lo que sufrimos, nos sentimos abandonados en todo sentido”.

Defensora de Junín, II Encuentro Nacional 2022

“Las mujeres que están en la primera línea de la defensa de la naturaleza, corren un riesgo doble, pues no sólo se enfrentan a la represión criminalización y contaminación, sino también a las agresiones y violencias machistas”.

Defensora de Puno, 2022